Profesionalizar la prestación de los servicios a través de la formación específica de profesionales cercanos al entorno de las personas usuarias.
La clave para el desarrollo del Sector de los Servicios a la Persona, que permita la mejora de la calidad de vida y la eliminación de la economía sumergida, está en conseguir, a través de distintas políticas fiscales, de cotizaciones sociales y laborales, que el precio del servicio que le cuesta a un particular en la economía declarada no sea superior a lo que le cuesta en la economía no declarada o sumergida, todo ello sin detrimento de los derechos de los trabajadores, muy al contrario, profesionalizando el sector con formación, servicios de calidad y salarios dignos.